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domingo, 13 de julio de 2014

MAKOTO X SOUSUKE (Free! Eternal Summer) - NON YAOI

Sólo unas palabras (MakoSou)

Makoto tenía que hacer algunos recados después del entrenamiento en el club de natación, así que se despidió de los demás y se marchó rápidamente, dejando a Haru totalmente sorprendido. Normalmente Haru y Makoto iban juntos a todas partes, pero en esta ocasión Makoto necesitaba estar solo, y Haru no dejaba de preguntarse qué le podía estar sucediendo a su amigo.





A Makoto le dolía dejar así a sus amigos y compañeros de equipo, pero últimamente todo el ambiente escolar le estaba asfixiando, y sentía la necesidad de vagar un rato solo por las calles, incluso acercándose a la orilla del mar. Cuando salía del comercio con la compra hecha se chocó contra una pared. ¿Una pared? ¿Tan despistado estaba que no había salido por la puerta? Al elevar la mirada se encontró con una figura alta y corpulenta que se recortaba oscura frente al sol del atardecer. Makoto reconoció al instante a la persona: era Sousuke, el amigo de la infancia de Rin. Cruzaron algunas palabras. Un atónito "lo siento". Un sorprendido "no pasa nada". Un "yo te conozco...".

Tras este casual encuentro fueron pasando, uno tras otro los días juntos. Después de sus respectivas obligaciones con los clubes de natación, Makoto y Sousuke daban un paseo por la costa, se sentaban en algún parque y, cuando se les hacía muy tarde, iban a cenar a algún sitio. Poco a poco Makoto fue abriéndose a ese desconocido. Sí, desconocido, porque a Makoto le resultaba imposible conocer los pensamientos que rondaban por la cabeza de Sousuke. Con los demás siempre había sido distinto, pues siempre le había resultado sencillo adivinar lo que pensaban, cómo se sentían, cuándo estaban alegre, cuándo fingían, cuándo algo les preocupaba. Incluso podía entender perfectamente a Haru con solo mirarle a los ojos. Y también era bastante fácil entenderse con Rin y mantener con él una conversación calmada. Sin embargo, en los momentos de silencio, Makoto se sentía un poco perdido. Y cuando se miraban a los ojos, Makoto no era capaz de saber qué estaba pasando por la mente de Sousuke, no era capaz de traspasar esos penetrantes ojos verdes y, por primera vez, Makoto no sabía cómo debía actuar ante alguien.


A pesar de ello, para Makoto era un alivio pasar aquellos ratos con Sousuke en vez de estar solo porque podía contarle sus preocupaciones o, simplemente, disfrutar de unos momentos de silencio sin interrogantes, sin incomodidades. Y Sousuke le entendía a la perfección: le hablaba con confianza y respeto, era totalmente natural y sincero, le escuchaba atentamente y siempre sopesaba sus palabras antes de hablar. A veces, Makoto se preguntaba si aquel encuentro había sido realmente fruto de la casualidad, ya que Sousuke nunca parecía dejar nada al azar, y cada paso que daba parecía estar planeado con cuidado. Pero, si así era, ¿qué podría querer de él?

Además, cada día que pasaba Makoto ansiaba más y más que se acabase el entrenamiento para poder reunirse con Sousuke, aunque ello significase ir perdiendo la estrecha relación que Haru y Makoto habían construido durante años. Porque, al fin y al cabo, Haru era totalmente libre y despreocupado con respecto a lo que hiciesen los demás, y Makoto se sentía importante cuando Sousuke estaba a su lado, escuchándole. Por primera vez no se sentía como si fuese el responsable de todos, el hermano mayor al que todos necesitaban cuando estaban en apuros, sino que con Sousuke podía relajarse y descubrir quién era y qué quería en realidad

Sólo con Sousuke, Makoto podía pensar en sí mismo. Y eso le gustaba.

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