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miércoles, 18 de enero de 2017

"Una antorcha entre las tinieblas", Sabaa Tahir

Título: Una antorcha entre las tinieblas (#2)

Título original: A Torch Against the Night

Autora: Sabaa Tahir

Idioma original: inglés

Saga: Una llama entre cenizas

Editorial: Montena

Año de publicación: 2016

Páginas: 448

Sinopsis: La mayoría de las personas no son más que destellos en la inmensa oscuridad del tiempo. Pero tú no eres una chispa que se consume en un instante.
Tú eres una antorcha en las tinieblas...
Si te atreves a arder.

Tras el desenlace de la cuarta prueba, Laia y Elías se ven obligados a huir de la ciudad de Serra perseguidos por un ejército de máscaras. Ahora, su única esperanza es Darin, el hermano de Laia, cuyos conocimientos sobre el acero sérrico son la clave para el futuro de los académicos. Pero Darin se encuentra encerrado en la prisión de Kauf, la más inexpugnable y peligrosa de todo el imperio. A pesar del riesgo que supone, Laia está decidida a liberar a su hermano y Elias resuelto a seguir a su lado, aunque ello suponga renunciar a su propia libertad.
Juntos tendrán que luchar a cada paso para llegar a su destino y burlar a todos sus enemigos: el cruel Comandante, los soldados del Imperio, el sádico guardián de Kauf, y sobre todo, a Helene Aquilla, sometida a la voluntad de Marcus, el retorcido nuevo líder del Imperio. La que una vez fue amiga y compañera tendrá que hacer frente a una misión tan clara ...


CONTIENE SPOILERS DE UNA LLAMA ENTRE CENIZAS


Después de quedarme embelesada con la historia de Una llama entre cenizas, una novela que me pareció muy buena a pesar de ser tan solo introductoria, tenía muchas ganas de continuar con su secuela.

Laia y Elias por fin huyen de Serra y de Risco Negro e inician la búsqueda de Darin, el hermano de la chica, el cual fue encarcelado en la prisión de Kauf por sus contactos y relaciones con la Resistencia, además de conocer el secreto del metal sérrico con el que forjan sus armas. Laia necesita la habilidad y experiencia de Elias para sobrevivir, y su conocimiento de la prisión puesto que fue destinado allí tiempo atrás. Elias, por su parte, no tiene nada que perder y desea ver aniquilada a la Comandante y a su séquito tanto como Laia.

El inicio del libro está cargado de acción, pues arranca inmediatamente después de la cuarta prueba, en la cual Marcus fue elegido como Emperador y Helen se erigió como su verdugo de sangre. La huida de Laia y Elias pone en jaque a la Comandante, que no duda en enviar a sus máscaras tras ellos para darles muerte. Sin embargo, consiguen escapar, pagando un precio muy alto por su libertad. Dicha libertad será corta, pues la misión que se le encomienda a Helen, mejor amiga de Elias, para estrenar su recién adquirido puesto, es darle caza a él y a su acompañante. Por ello, la joven máscara tendrá que lidiar entre sus sentimientos de amistad y amor hacia el que fue su compañero y amigo durante años y sus deberes como mano derecha del Emperador y para con el Imperio.

La autora nos presenta un cóctel explosivo, sangriento y angustioso. Prácticamente todos los personajes se encuentran entre la espada y la pared, atrapados en el torbellinos de sus sentimientos y de sus opciones de supervivencia, teniendo que elegir caminos peligrosos que pueden que los lleven a una muerte segura pero, que si lo logran, significará estar un paso más adelante de derrotar o, por lo menos, burlar la impasible mano de hielo de la Comandante Keris Veturius. En su escapada hacia la prisión de Kauf, Elias y Laia contarán con aliados inesperados y muy interesantes. En este sentido, por ejemplo, nos encontramos con descripciones de cómo funcionan las tribus (pueblo que acogió a Elias cuando era un bebé y su madre lo abandonó a su suerte), sus costumbres, sus rituales, sus creencias, que dotan la novela de mayor riqueza, me parece muy interesante y, además, relevante para la trama. Asimismo, descubriremos que no todos son quien dicen ser y puede que nos llevemos alguna sorpresa inesperada. Una antorcha entre las tinieblas profundiza mucho más en los personajes, especialmente en los principales pero también en los secundarios, por lo que nos resulta más fácil conectar con ellos y comprender sus motivaciones. Responderá muchos de los interrogantes que se nos planteaban en la primera parte, así como nos abrirá nuevos que nos dejaran con el ansia de saber más, de saber qué está sucediendo.

Laia evoluciona bastante, se vuelve más valiente e intrépida, obcecada y en una líder que no duda en darle órdenes a Elias y a sus compañeros con tal de lograr rescatar a su hermano. Aunque me cae bien como heroína, no he podido evitar que me cayera pesada en algunas escenas pues su insistencia es tan constante, que llega a cansar. A veces me ponía nerviosa porque la gente de su alrededor le daba consejos sobre qué hacer o le explicaba por qué x era imposible (escudándose en su experiencia, obviamente superior a la de Laia) y ella no quería escuchar o le daba igual puesto que eso estaba en contra de su objetivo. Comprendo que la libertad de Darin es su prioridad, pero eso le hacía ser imprudente y tomar decisiones desacertadas que, aunque la hacen más humana, podrían haberse evitado. A pesar de esto, se nota la madurez de Laia y me parece admirable lo que está dispuesta a sacrificar por alguien a quién quiere. Es obligatorio mencionar la magia que crece en su interior, un poder desconocido que deberá aprender a manejar si quiere aumentar sus posibilidades de supervivencia.

Con Elias he sufrido bastante puesto que es el peor parado de la novela. Su fe en Laia y su sentido imperturbable de la justicia le harán fuerte y decidido, y será la motivación que le ayude a continuar hacia delante, hacia Kauf, aun cuando el camino parece imposible y tiene que dejar mucho atrás por ello. La subtrama respecto a Elias me ha sorprendido mucho y para bien, pues se le da un giro a este personaje que no esperaba en absoluto y que me resulta muy interesante y estoy deseando saber la manera en que la autora lo desarrolla en la tercera parte.

Y Helen... ay Helen. Sigue siendo mi favorita sin duda, ya que, en mi opinión, es la que más sufre las consecuencias y decisiones de lo que sucede en su entorno. Se verá acorralada entre el deber y el corazón, entre su familia y el amor. La Comandante y Marcus conocen sus debilidades y las usarán contra ella para asegurarse de su fidelidad y de que cumple la misión encomendada sin dudar. A pesar de verse sola de repente, despojada de todo aquello en lo que ha creído durante tantos años y sin la sombra cálida de Elias, consigue sobreponerse a la soledad y al dolor y encontrará aliados inesperados. La capa exterior de dureza que conservaba, se ha desquebrajado definitivamente en esta novela, dejándonos apreciar con claridad a la Helen de verdad, a la mujer tras la máscara. Su fortaleza es inquebrantable, su valentía y arrojo, admirables. Tendrá que arriesgar lo que es, en lo que se ha convertido, sus creencias y su fe, todo, en una batalla intensa entre lo correcto y la obligación. Las partes narradas por su voz me han resultado estremecedoras, impactantes y mis favoritas. Asimismo, tendrá que enfrentarse a las consecuencias de ser mujer en un mundo de hombres (recordemos que solo respetan a la Comandante Veturius por temor), el desprecio y el rechazo que sufre por aquellos a los que debe gobernar. Sin embargo, no se dejará amedrantar y ejercerá como Verdugo de Sangre sin atisbo de debilidad, demostrando que su género no es impedimento para ser letal. Sigo deseando fervientemente que termine con Elias.



-Pero tú, Helena Aquilla, no eres una chispa ardiente. Eres una antorcha entre las tinieblas, si te atreves a dejarte arder.


Personajes apenas perfilados en el inicio de la saga (Mami Rila, Izzi, Keenan), serán más desarrollados en esta segunda parte y conoceremos más sobre ellos. Respecto a esto, el giro de trama que mete Sabaa me pareció bastante predecible puesto que las pistas que iba dejando en los capítulos eran un tanto obvias, por lo que no me sorprendió en absoluto. También aparecerán nuevas incorporaciones, sin duda Afya y Harper las más significativas (este último en concreto me gustó muchísimo, cómo la autora lo ha perfilado y el juego que ha dado).

La pluma de Sabaa Tahir sigue siendo espectacular, llena de fuerza, crudeza y un ritmo frenético. No obstante, las escenas del viaje de Laia y Elias en ocasiones se me hacían un tanto lentas puesto que era todo el rato lo mismo y es una situación que hemos visto descrita un millón de veces en otras novelas juveniles.


¿Debería leerlo?

Una antorcha entre las tinieblas es una esperada continuación que le hace justicia. Cuando por fin parece que las cuestiones se están resolviendo, se plantean nuevas incógnitas y problemáticas que te dejan en vilo. La evolución de la historia y de los personajes se vuelve más intensa y trepidante.



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